Los primeros síntomas de un desequilibrio de la flora intestinal se manifiestan como diarrea, borborigmo intestinal, distensión abdominal, dolores abdominales, emisiones de gases malolientes, eczema, arañazos, mal aliento, falta de energía, pérdida de apetito, vómitos, fatiga, una disminución anormal de pelo, etc.
Por un lado, las malas bacterias pueden ser ingeridas al beber, como por ejemplo: en charcos de agua o en el comedero de otro animal; al jugar con un animal enfermo o uno de sus juguetes, oler las heces de un congénere, o comer alimentos contaminados ...
Por otro lado, las bacterias buenas pueden ser destruidas por factores como los medicamentos (por ejemplo los antibióticos, que son una verdadera bomba atómica que destruye las bacterias buenas y malas por igual), el estrés (transporte, caza, confinamiento, adiestramiento, embarazo , lactancia, falta de ejercicio ,...), un cambio de dieta (destete, nuevos alimentos,...) o los nuevos hábitos (cambio de propietario, un recién llegado en la familia ,...).
En los animales sanos, si hay un desequilibrio de la flora intestinal, no hay peligro, pues las bacterias, virus, parásitos sólo están de paso, sin riesgo para la salud.
Por el contrario, en un animal cuya flora intestinal esta debilitada, la inmunidad se reduce, los nutrientes no se absorben correctamente, las vitaminas y las proteínas no se sintetizan, y los agentes patógenos se instalan causando enfermedades, a menudo contagiosas y con consecuencias graves o la muerte.
El aporte externo de bacterias buenas ayudará a mantener una flora intestinal equilibrada, a restaurarla en caso de que ésta haya resultado dañada o a adaptarla a una nueva dieta.
El consumo regular de probióticos asegura a nuestros fieles compañeros un buen equilibrio de su flora intestinal, una excelente inmunidad, una perfecta asimilación de sus alimentos, una buena salud y por lo tanto una vida más prolongada y más agradable.
Probióticos, optimizando el equilibrio de la flora intestinal,
- Protege a la perra y la gata gestantes y les evita la toma de medicinas,
- Favorece, en casa del joven, la instalación rápida de una buena flora intestinal
desde el nacimiento,
- Evita las diarreas en el momento del destete y los cambios de alimentación,
- Previene la contaminación en la ganadería,
- Protege de efectos secundarios en el momento de tratamientos como terapia
antibiótico,
- Reconstituye rápidamente la flora intestinal después de una enfermedad, se
acorta período de convalecencia y previene las recaídas,
- Asegura una mejor digestión de los alimentos
- Elimina dolores abdominales y gases malolientes,
- Favorece la muda) y regula la caída de pelos,
- Optima la asimilación de los nutrimientos,
- Evita las alergias alimentarías y el eczema,
- Favorece la síntesis de la vitamina B6, B8, B9, B12, K2,
- Apórtales, a los jóvenes como a los viejos animales, las buenas bacterias
que ellos carecen,
- Protege efectos nefastos que provoca el estrés vinculado por los transportes
(exposiciones, vacaciones), el entrenamiento (adiestramiento, caza), los
cambios de costumbres, de alimentación, de medio ambiente (nueva casa,
nuevo compañero), etc.,
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